Sistemas de Control para Agricultura
Aplicamos las tecnologías inalámbricas para monitorizar y controlar los cultivos.
De este modo podemos medir variables y parámetros con un detalle hasta hora imposible, haciendo más fácil las técnicas de agricultura de precisión y la optimización de las técnicas de gestión de riego.
El uso de las tecnologías inalámbricas para controlar el cultivo presenta cuatro beneficios:
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Mejora la calidad de la producción
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Aumenta la rentabilidad y eficiencia del cultivo
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Optimiza el uso de los recursos naturales
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Minimiza los riesgos de la cosecha
Al final el usuario obtiene un beneficio doble: económico y medioambiental.
Nos basamos en el uso de redes de sensores inalámbricos, que desplegados por el terreno ofrecen al usuario una elevada cantidad de puntos de medida del suelo, de la planta y ambientales, en tiempo real y accesible desde cualquier lugar vía internet o mediante dispositivos móviles, a la vez que avisan al usuario por mail o por SMS de cualquier incidencia que ocurra en su sistema.
El responsable del cultivo dispondrá, de esta forma, de las herramientas para analizar las variables que influyen en el crecimiento de sus productos y tomar las decisiones adecuadas, e incluso anticipar la llegada de enfermedades del cultivo analizando los datos históricos y actuales de los parámetros ambientales para determinar cuándo se están dando las condiciones idóneas de propagación.






